VENCIENDO FILISTEOS
Necesitamos considerar que es un privilegio adorar a Dios; desde que notamos en la Biblia que la alabanza a Jehová le está permitida a todo lo que respire, nosotros debemos considerarnos muy privilegiados porque nuestra adoración es la que encontrará el contentamiento de Dios. Cuando vemos en el evangelio narrado por el Apóstol Juan, nos encontramos en el capítulo 4, que Jesús le dice a una samaritana que le diera de beber agua; el agua que le estaba pidiendo tipifica la alabanza a Dios y el punto es que ella era figura de los religiosos que cuestionan cuando se les pide que alaben a Dios. La samaritana, no era convertida al cristianismo; era religiosa, y al pedirle agua, figura de la alabanza; nos enseña que aun a los no convertidos, Dios les pide que lo alaben; sin embargo a los discípulos les pidió que le dieran de comer; figura de la adoración. Entonces; cuando Dios nos tome en cuenta para adorarle, debemos considerarlo como un privilegio muy sublime; lamentablemente muchos cristianos no lo han comprendido de esa manera y cuando llega el momento de adorar a Dios, utilizan ese tiempo para hacer cualquier otra actividad y se distraen no solamente ellos, sino, a los que puedan estar cerca y que quizá están con la mejor disposición en su corazón de adorar a Dios.
Desde hace algún tiempo hemos recibido de parte de Dios, la revelación que los frutos del Espíritu son 12 y no 9 como dice la tradición. Los 12 frutos los encontramos en los libros de Gálatas, Efesios y Hebreos:
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio; contra tales cosas no hay ley. (Gálatas 5:22-23 LBLA)
...(porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad)... (Efesios 5:9 LBLA)
Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre. (Hebreos 13:15 LBLA)
Interesantemente, el primero que aparece es amor y el último es fruto de labios que confiesan su nombre, eso significa que cuando amamos a Dios; se tiene que demostrar, no basta con decirle que lo amamos. Entonces con amor empiezan los frutos para que continúen los demás frutos, pero el más sublime, el que consideramos como sello, como lo último: es la adoración, o sea, el fruto de labios que confiesan Su nombre. ¿Cómo se puede saber si alguien está perfeccionado en amor? Cuando puede adorar a Dios sin ningún problema; pero debemos diferenciar entre alabar y adorar; el cristiano que está perfeccionado en amor es el que puede adorar a Dios libremente. En el antiguo pacto, cuando quisieron encontrar al culpable de la derrota en Jai, llamaron a Can, quién era de la tribu de Judá, y le pidieron que adorara a Dios y que dijera que había hecho.
Entonces Josué dijo a Acán: Hijo mío, te ruego, da gloria al SEÑOR, Dios de Israel, y dale alabanza; y declárame ahora lo que has hecho. No me lo ocultes. (Josué 7:19 LBLA)
Aquí surge la pregunta: cuando un cristiano no adora a Dios ¿es porque no puede o no quiere? La respuesta podría ser que si no puede es porque no ha sido perfeccionado en amor, y si no quiere es porque tiene un espíritu inmundo que lo está estorbando.
Volviendo a la cita de la samaritana; vemos que a la samaritana Jesús le pide le dé de beber y ella le pregunta por qué le pide de beber si El es judío; ella no quiso o no pudo porque tenía un pasado que no la dejaba avanzar en su vida espiritual; lo que había vivido toda su vida, era una religiosidad, no había experimentado un encuentro con Cristo. A veces es difícil concebir que un cristiano no alabe o no adore a Dios cuando El nos hizo seres musicales, a tal grado que en la mayoría de países; los lugareños, hablan de una forma cantada diferente a otro país, y si alguien se pregunta por qué; la respuesta es muy sencilla: somos seres musicales porque Dios nos hizo con música. De tal manera entonces que debemos tener fruto porque dice la Biblia:
Levántate, Aquilón, y ven, Austro; soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, y coma de su dulce fruta. (Cantares 4:16 RV 1960)
También nos encontramos en otro versículo lo siguiente:
Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes, muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz; porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto. (Cantares 2:14 RV 1960)
Una de las cosas que el enemigo pretende robarnos es el fruto de labios para que no llevemos adoración al trono de la gloria de Dios. Si mantenemos la paz que El nos da, si verdaderamente le creemos, no habrá diablo que nos haga perder la paz de Dios y como consecuencia siempre habrá una disposición en nuestro corazón de adorarle porque El pelea la batalla y la victoria nuestra es. Lo que el enemigo quiere truncar es el fruto de labios en todos los frutos anteriores al fruto de labios, para que se rompa el eslabón que nos lleva a que entreguemos una perfecta adoración.
Cuando adoramos a Dios en circunstancias muy difíciles de nuestra vida, Dios nos defiende; aunque El nos defiende cuando oramos y alabamos, pero también lo hace para defendernos cuando adoramos como lo hizo cuando la mujer que le echó todo el alabastro de perfume a Jesús; porque todos los que estaban cerca y vieron ese acontecimiento, la estaban acusando y el que lo había invitado a su casa, murmuraba en su corazón, pero Dios se levantó para callar la boca de aquellos que murmuraban. Dios se levanta entonces para defendernos, para decirle al enemigo que no haga tropezar con Sus adoradores porque El nos defiende.
Otro detalle muy importante a considerar es que nosotros no estamos en una tregua con el enemigo; nosotros estamos en una constante batalla, y si nos descuidamos podemos salir lastimados de la batalla. No estamos en tregua como sucedió en la primera guerra mundial que los bandos de guerra se dieron tregua mientras pasaba la navidad; para nosotros la navidad es parte de una estrategia diabólica para hacernos tropezar, nosotros estamos en batalla constante y los enemigos más poderosos, debemos saber identificarlos para derrotarlos; teniendo el cuidado y la convicción de saber que las personas que aparentemente son nuestros enemigos, a veces son una especie de títere que el enemigo está manipulando para que nos ataquen, porque nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino, contra principados, potestades y huestes de este mundo de tinieblas.
De tal manera entonces que debemos saber identificar a nuestros enemigos y saber que ninguno de ellos es nuevo para nosotros. Los filisteos fueron los casi primeros enemigos que existieron en las tinieblas. En el tema anterior vimos que Caín fue errante porque salió de la presencia de Dios, no sabía a dónde iba. Nosotros como cristianos, somos peregrinos no vagabundos y a veces el enemigo pretende engañarnos en ese aspecto. Nosotros como peregrinos sabemos a dónde vamos, a nuestra morada celestial junto a nuestro Señor Jesucristo.
Y Jonatán dijo al joven que llevaba su armadura: Ven y pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá el SEÑOR obrará por nosotros, pues el SEÑOR no está limitado a salvar con muchos o con pocos. Y su escudero le respondió: Haz todo lo que tengas en tu corazón; ve, pues aquí estoy contigo a tu disposición. (1 Samuel 14:6-7 LBLA)
En el pueblo de Dios, todos sabían que El no estaba limitado a salvar con muchos o con pocos, eso era una especie de ley que debían tener bien claro. Pero no basta con saberlo, a veces es necesario arriesgarse en algunas situaciones sabiendo que Dios está con nosotros. En el capítulo anterior de la cita que se describió; encontramos descrita una rebelión y el pueblo estaba en un gran problema, escondiéndose en cualquier lugar; pero de pronto viene un hombre a decir que él se animaba a enfrentar a los enemigos con un escudero como dice en el versículo 7. Esto nos enseña a que debemos definirnos y no estar pensando en regresarnos porque el enemigo es muy grande; no podemos ser un día cristianos y otro día cristianoides porque si no nos definimos como a Dios le gustan las cosas; podemos experimentar lo que vemos en el libro de Apocalipsis, después de haber probado a un grupo de personas, y encontrarlas ni frías ni calientes, sino tibias, las vomitó de su boca.
Y entre los desfiladeros por donde Jonatán intentaba cruzar a la guarnición de los filisteos, había un peñasco agudo por un lado, y un peñasco agudo por el otro lado; el nombre de uno era Boses y el nombre del otro Sene. (1 Samuel 14:4 LBLA)
Para que tengamos una batalla sobrenatural y sabiendo que Dios va delante de nosotros; debemos animarnos a pasar entre los picachos.
DICCIONARIO STRONG H5553
PEÑASCO AGUDO = SHEN CELA = DIENTE PIEDRA
Lo que debía hacer Jonatán era pasar en medio de 2 colmillos, o sea, pasar en medio del corazón de la bestia; él estaba dispuesto a morir y prefería la muerte a ser esclavo de los filisteos. Nosotros tenemos que atravesar muchos veces esos peñascos o colmillos que nos aterran; a muchos cristianos lo que les sucede es que se hunden cuando van en medio de alguna situación difícil, porque fijan su mirada los colmillos del enemigo, en lugar de ver la gloria de Dios que alcanzarán al terminar de pasar en medio de esos colmillos; esto es igual como le sucedió al Apóstol Pedro:
Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, y decían: ¡Es un fantasma! Y de miedo, se pusieron a gritar. Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: Tened ánimo, soy yo; no temáis. Respondiéndole Pedro, dijo: Señor, si eres tú, mándame que vaya a ti sobre las aguas. Y El dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús. Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó, diciendo: ¡Señor, sálvame! Y al instante Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Cuando ellos subieron a la barca, el viento se calmó. (Mateo 14:26-32 LBLA)
El problema del Apóstol Pedro fue que dejó de ver a Jesús y se empezó a hundir porque vio la tormenta a su alrededor; afortunadamente tenía cerca a Jesús para que lo rescatara. Gracias a Dios nosotros siempre tendremos cerca a Jesús para pedirle ayuda y podemos tener la completa convicción que El siempre nos extenderá la mano para que no nos hundamos.
Mi alma está entre leones; tengo que acostarme entre los que vomitan fuego; entre los hijos de los hombres, cuyos dientes son lanzas y saetas, y cuya lengua es espada afilada. (Salmos 57:4 LBLA)
Tenemos que atravesar el picacho y dientes. Los dientes a que se refiere la cita anterior, son hombres que tienen una forma de hablar que lo que pretenden es destruirnos. Cuando nos comportamos, no como hijos de Dios, sino como hijos de los hombres; de nuestra boca salen saetas y lanzas, y a veces podemos lastimar a una persona con una sola palabra. Cuando nos hieran de esa forma, debemos regresar a la herida de donde sale bálsamo, porque es una resina que se obtiene de un árbol herido para curar heridas, ese árbol es el árbol de la vida que fue herido para sanar nuestras heridas. Necesitamos llevar bálsamo todo el tiempo para sanar nuestras heridas, para que podamos vencer a los filisteos que nos quieren ver destruidos. El diablo nos quiere herir para que vayamos muriendo despacio y cuando estemos derrotados él nos pueda devorar. Pero lo que Dios quiere es que nuestras heridas sean sanadas para que cuando pase el tiempo, solamente tengamos cicatrices y para que podamos animar a otros heridos que encontremos en el camino, y sepan que pronto pasará el dolor, que esas heridas son solamente parte de un proceso de madurez en nuestra vida.
...gente cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres. (Proverbios 30:14 LBLA)
Para utilizar una flecha o una lanza, lo podemos hacer con un arco, se puede hacer igual, se lanza desde alguna distancia, el producto puede ser el mismo; pero para utilizar una espada o cuchillo, se nos tienen que acercar bastante para apuñalarnos, y eso solamente lo puede hacer un amigo o una persona muy conocida que se nos acerca para hablarnos normalmente, pero de pronto llega la traición y nos apuñalan. El enemigo utiliza a los más cercanos, como lo decía David, cuando lo traicionó Jonatán:
Estoy afligido por ti, Jonatán, hermano mío; tú me has sido muy estimado. Tu amor fue para mí más maravilloso que el amor de las mujeres. (2 Samuel 1:26 LBLA)
A veces quien nos lastima es nuestro cónyuge, o nuestros hijos, o nuestros padres; porque son los que están más cercanos para herirnos. La recomendación es que no hiramos al cercano, y la recomendación para el lastimado es que atraviese ese picacho lo antes posible, de lo contrario será esclavo toda la vida y no verá los milagros de Dios. Las palabras que nos fueron dichas para herirnos, debemos tomarlas y sacarlas por la puerta del muladar, echarlas al torrente de cedrón y que se vayan al mar muerto y que no sepamos más de ellas que no haya recuerdo de esas palabras para no crear en nuestro corazón ningún resentimiento.
Así ha dicho Jehovah acerca de los profetas que hacen errar a mi pueblo, que muerden con sus dientes y proclaman: "Paz"; y al que no les da de comer le declaran guerra santa. (Miqueas 3:5 RVA)
Existen profecías cuyos dientes son como los otros cuatros que vimos. Esas serian profecías que llegan a proclamar paz siempre y cuando que les den dinero, en caso contrario profetizan maldiciones. Lamentablemente este tipo de profecías, lo que hacen es que muchos cristianos no vuelvan a creen en las profecías ni en buenas ni en malas porque se forman un escudo antiprofetico de cualquier profecía. Por eso es necesario que discernamos las profecías y que no creamos todo lo que nos digan; por más que nos guste lo que nos estén diciendo, debemos discernir si es de Dios o no la profecía.
DICCIONARIO STRONG H949
BOSES = LODO PANTANO
Lo que debemos hacer es pasar el picacho del lodo o pantano para que Dios destruya a nuestros enemigos, los filisteos espirituales. El lodo lo que hace es detenernos para que no avancemos, para que la tormenta nos destruya, para que no logremos la meta que Dios tiene preparada para nosotros.
Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos. (Salmos 40:2 LBLA)
Ese picacho está íntimamente ligado al lodo, con la desesperación y el pozo.
DICCIONARIO STRONG H953
Pozo = Exodo 21:33
Mazmorra = Exodo 12:29
Foso, tumba = Isaías 38:18
DICCIONARIO STRONG H7588
Bullicio Isaías 5:14 y 17:13
Eso lo que nos enseña es que la paz que Dios nos da, no la podemos comprar con nada. El bullicio que produce el mundo es algo que estresa a cualquiera y lo que busca es que perdamos la paz que Dios nos da.
Algunas versiones de la Biblia traducen de otra forma lo que se describe en el Salmo 40:2:
La Biblia de las Américas = DESTRUCCION
La Biblia Reina Valera versión 1602 = MISERIA
La Biblia Reina Valera versión 1960 = DESESPERACION
Mucho pueblo de Dios está estancado, aunque aman al Señor Jesucristo y lo buscan constantemente; están estancados porque primeramente deben atravesar esos puntachos; no podemos seguir empantanados; hoy profetizamos que estamos atravesando el lumbral, porque Dios dará la victoria en nuestras manos, no más estancamiento, seguiremos caminando en el nombre de Jesús porque la victoria sobre nuestros enemigos nos es entregada hoy.
Dr. Sergio G. Enríquez O.
Apóstol |