TIERRAS QUE PRODUCEN ESPINOS
Por la palabra de Dios fueron creados los universos y todo lo que en ellos existe, y no puede haber nada que interrumpa el que nos acerquemos a recibir el consejo de la palabra de Dios, por sobre todo debemos buscar Su santa presencia y que seamos llenos con Su palabra. De tal manera que hemos estado viendo algunos temas que son importantes para nuestra dieta espiritual, por ejemplo: hemos hablado acerca de la preparación que debe tener la mujer virtuosa que se describe en el libro de Proverbios 31:10, también estuvimos estudiando acerca del Salmos 119 y el maravilloso acróstico que ahí se describe; también estuvimos viendo acerca de los diferentes enemigos sobre los cuales debemos estar alertas, siendo uno de ellos: los enemigos de la palabra de Dios. Para ser más puntuales nos referiremos a 3 enemigos:
1.- Las aves que tipifican los espíritus inmundos, son enemigos naturales de la palabra; son problemas que se suscitan inesperadamente y que frecuentemente lo que provocan es que las personas se distraigan cuando estamos en el momento de la predicación; las personas se ausentan del lugar donde están, o sea, físicamente están presentes pero su conciencia está en otro lado, su atención está desviada a otra cosa y eso impide que reciban la palabra de Dios; y eso puede ser un espíritu inmundo.
2.- Los pedregales
3.- Los espinos
Después vimos como vencer a los filisteos. En el tiempo de los reyes, los filisteos les hacían destrozos todo lo que el pueblo de Dios hacía, y vimos que Jonathan y su escudero se atrevieron a enfrentarlos después de una señal la cual consistía en que si les decían que subieran a enfrentarlos, ellos subirían, pero si no los llamaban a enfrentarlos, lo mejor sería que se quedaran donde estaban y que huyeran porque eso significaba que no tendrían la victoria; pero recibieron la señal de subir y fue Jonathan y su escudero los que se arriesgaron. Entonces aprendimos que a veces es necesario que nos arriesguemos y que enfrentemos a nuestros enemigos. Dentro de ese proceso vimos que Jonathan debía pasar por dos picos y estudiamos lo que significaba el nombre de esos picos; uno de ellos significaba lodo o pantano, lo cual tipificaba a los cristianos que se quedaban estancados sin avanzar por temor a los enemigos, y Dios no quiere que nadie se quede estancado; el próximo año será un año en el que muchos de los que han estado empantanados, serán liberados de su temor y seguirán avanzando porque la proclama profética es algo que sale directamente del corazón de Dios, sube a Sus labios y es proclamado para que Su pueblo sea fortalecido para continuar la jornada y también para que los enemigos del pueblo de Dios sepan que no estamos solos, Dios está con nosotros (1 Samuel 14:4-10). El otro pico que se describe es Sene el cual significa espinos y sobre ese enemigo de la palabra de Dios, estudiaremos en esta oportunidad.
Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios; pero si produce espinos y abrojos no vale nada, está próxima a ser maldecida, y termina por ser quemada. (Hebreos 6:7-8 LBLA)
Dentro de nuestra humanidad, aun tenemos muchas cosas que nos estorban por cualquier situación, y una de ellas es que nos desagrada que nos estén advirtiendo sobre situaciones que nos pueden suceder si tomamos tal o cual decisión; sin embargo debemos considerar con mucho cuidado que hemos sido objeto de atención de Dios; hemos sido objeto de la misericordia de Dios, a tal grado que hemos recibido más de 75,000 profecías desde que el ministerio apostólico dio inicio en Ministerios Ebenezer; esto sin contar que en los momentos cuando algún profeta nos ha visitado, se queda profetizando varias horas después de terminado el culto a Dios, además de que su enseñanza haya sido una profecía de parte de Dios. Lo que eso significa es que hemos recibido el favor de Dios de una forma maravillosa, hemos visto milagros con personas que Dios les devuelve la salud de una forma que solamente El, puede hacerlo, hemos recibido lluvia de palabra de Dios en forma incansable y no por hacer alarde de nada ni de nadie, sino que, es para que hagamos un recuento en nuestra vida, de Sus bendiciones. Dios ha derramado lluvia de sana doctrina, lluvia de escatología; pero Dios espera fruto de toda esa lluvia.
Cantaré ahora a mi amado, el canto de mi amado acerca de su viña. Mi bien amado tenía una viña en una fértil colina. La cavó por todas partes, quitó sus piedras, y la plantó de vides escogidas. Edificó una torre en medio de ella, y también excavó en ella un lagar; y esperaba que produjera uvas buenas, pero sólo produjo uvas silvestres. Y ahora, moradores de Jerusalén y hombres de Judá, juzgad entre mí y mi viña. ¿Qué más se puede hacer por mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Por qué, cuando esperaba que produjera uvas buenas, produjo uvas silvestres? (Isaías 5:1-4 LBLA)
Dios nos ha dado muchísimo de El, nos ha revelado muchos misterios de Su palabra escrita en la Biblia; pero nos demandará mucho también; es algo que debemos comprender bien porque el día de mañana nadie nos podrá decir que no obtuvimos de lo necesario para dar el fruto que Dios desea que demos en nuestro corazón. Es por eso que debemos hacer un inventario de lo que tenemos en casa como le dijeron a una mujer descrita en la Biblia: ¿qué tienes en casa?, y para nosotros puede ser la pregunta: ¿qué nos ha dado Dios?, la respuesta es: VIDA; nos ha vivificado lo suficiente como para que a estas alturas de nuestra existencia estemos dando del fruto necesario para agradar el corazón de Dios. En la cita de Hebreos 6:7-8; no estamos refiriéndonos a que la tierra era improductiva, la tierra sí era productiva, pero produjo espinos y abrojos, y eso lo que hace es ahogar la palabra de Dios; y aquí la pregunta es: ¿por qué ahoga la palabra de Dios? Una de las cosas que debemos tener siempre claro, es que nosotros somos buena tierra, por eso es que Dios decidió sembrar en nosotros porque sabe que podemos dar fruto, y como consecuencia no seremos quemados ni maldecidos, pero aun está en nosotros decidirnos si damos fruto del agrado de Dios como consecuencia de toda la lluvia que nos ha enviado, o damos espinos y nos convertimos en tierra improductiva para ser quemados.
¿Por qué razón una tierra puede estar produciendo espinas y ahogando la palabra?
Porque si os volvéis, y os unís al resto de estos pueblos que permanecen entre vosotros, y contraéis matrimonio con ellos, y os juntáis con ellos, y ellos con vosotros, ciertamente sabed que el SEÑOR vuestro Dios no continuará expulsando a estas naciones de delante de vosotros, sino que serán como lazo y trampa para vosotros, como azote en vuestros costados y como espinas en vuestros ojos, hasta que perezcáis de sobre esta buena tierra que el SEÑOR vuestro Dios os ha dado. (Josué 23:12-13 LBLA)
Lo anterior podemos identificarlo fácilmente como ecumenismo; eso se llama juntar la luz con las tinieblas y la Biblia dice que no debemos juntar lo que Dios no ha juntado o lo que Dios ha separado como lo hizo con la luz, separándola de las tinieblas. ¿Qué tierra es la que arroja espinos? La que se mezcla. Los judaizantes están mezclando la gracia con la ley; eso también es ecumenismo, ahí se producen espinos y abrojos, y no reciben la palabra, pero por no recibir la palabra, son una tierra que está pronta para ser quemada.
SENE = ESPINO
Mientras tanto, él trataba de llegar hasta donde estaba el destacamento filisteo. El paso se encontraba entre dos grandes peñascos, llamados Bosés y Sene, uno al norte, frente a Micmás, y el otro al sur, frente a Guibeá. (1 Samuel 14:4-5 DHH 2002)
GUIBEA = ELEVACION O COLINA = ORGULLO
Una vez los árboles fueron a ungir un rey sobre ellos, y dijeron al olivo: "Reina sobre nosotros." Mas el olivo les respondió: "¿He de dejar mi aceite con el cual se honra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?" Entonces los árboles dijeron a la higuera: "Ven, reina sobre nosotros." Pero la higuera les respondió: "¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ondear sobre los árboles?" Después los árboles dijeron a la vid: "Ven tú, reina sobre nosotros." Pero la vid les respondió: "¿He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?" Dijeron entonces todos los árboles a la zarza: "Ven tú, reina sobre nosotros." Y la zarza dijo a los árboles: "Si en verdad me ungís por rey sobre vosotros, venid y refugiaos a mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y consuma los cedros del Líbano." (Jueces 9:8-15 LBLA)
Los árboles no habían encontrado quien aceptara ser rey para ellos, porque a todos los que les habían dicho tenían en alta estima su privilegio; hasta que finalmente llegaron al árbol que no daba fruto. El arbusto lo primero que pidió es que lo elevaran y que los demás árboles se humillaran bajo una sombra que él no podía brindar. La tierra que produce espinos, a veces es por mucha palabra que ha comido pero que no han vivido. El árbol que no da fruto, dará espinos; es por eso que necesitamos ser humildes siendo hijos de Dios, cuidarnos de no envanecernos con mucha doctrina que podamos saber; y para eso necesitamos suplicar humildad a Dios; ¿cómo se puede ser humilde?, diciéndole al Espíritu Santo que cada vez que salte nuestra carnalidad, El nos hable para doblegar nuestra arrogancia, orgullo, altivez, etc.; de tal manera que nos estará hablando las 24 horas del día porque deliberadamente, cuando menos lo pensamos, salta a la vista nuestra carnalidad y perdemos toda aquella comunión que logramos con Dios en algún momento, porque aun existen áreas en nuestra vida que debemos deponer delante de El para que las elimine de nuestro ser y que en su lugar haga sombra Su santidad.
No hay enojo en mí. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinos y cardos? Yo los hollaré, los quemaré a una. (Isaías 27:4 RV 1960)
A lo que se refiere el versículo anterior es que si tenemos un carácter muy fuerte, si nos airamos con mucha facilidad, es porque tenemos una tierra dentro de nosotros que produce espinos y la palabra no va pegar dentro de nosotros porque la misma Biblia nos enseña: airaos pero no pequéis, no se ponga el sol sobre vuestro enojo. Finalmente nuestra tierra producirá porque hemos recibido lluvia; si produce vegetación útil para el que ha derramado esa lluvia; seremos bendecidos; pero si producimos otra cosa, estamos en riesgo que de pronto nos corten de raíz para siempre.
...por el suelo de mi pueblo donde crecerán espinos y zarzas; sí, por todas las casas alegres y por la ciudad divertida. (Isaías 32:13 LBLA)
El versículo anterior nos puede hablar claramente de los cristianos que lamentablemente en este mes, han caído a las tradiciones de fin de año, y se han dejado atrapar por la fantasía de la navidad, deben saber que el espíritu de la navidad los ha invadido diciéndoles muchas veces paz; cuando Dios no ha dicho nada; porque todo ese movimiento de fin de año que encierra la navidad, es un espíritu de falsa paz. Nosotros estamos viviendo en la ley de la gracia y no en la ley del libertinaje; es por eso que debemos ser radicales aunque muchos familiares, amigos o conocidos nos llames de legalistas pero delante de Dios estamos siendo a lo El nos llamo que fuéramos: luz y no tinieblas.
Espinos y abrojos te producirá, y comerás de las plantas del campo. (Génesis 3:18 LBLA)
Adán salió del paraíso por desobediencia, tierra de espinos y abrojos es los que no habitaron en el paraíso. Las bendiciones que Dios nos ha dado, deben ser un paraíso donde El pueda descender y encontrar un fruto que logre agradar Su corazón, en caso contrario; lo que estaremos produciendo serán espinos.
Si mi tierra clama contra mí, y lloran todos sus surcos; Si comí su sustancia sin dinero, o afligí el alma de sus dueños, En lugar de trigo me nazcan abrojos, y espinos en lugar de cebada. (Job 31:38-40 RV 1960)
Necesitamos ser rectos delante de Dios y no ser opresores de ninguno para que su alma no se aflija. Si tenemos una empresa, debemos pagarles a nuestros empleados en el tiempo justo y no esperar que surjan problemas para proceder a pagarles. Existen cosas que son inevitables que se deben pagar como los diezmos, el salarios, prestaciones laborales, impuestos; ante tales situaciones no debemos estar buscando la forma de no pagar, sino por el contrario; debemos hacerlo con gozo, sabiendo que Dios se alegra de que asimilemos Su justicia siendo justos.
Dr. Sergio G. Enríquez O.
Apóstol |